Antes de intentar nada conviene entender la física del asunto, porque explica por qué unos métodos funcionan y otros solo sirven para hacer vídeos. El corcho está comprimido dentro del cuello y sujeto por rozamiento. Solo hay tres formas de sacarlo: tirar de él, empujarlo hacia dentro, o aumentar la presión en el interior de la botella para que salga solo. Todo lo demás son variantes de esas tres.
Cómo abrir una botella de vino sin abridor se resuelve con seis métodos de eficacia y riesgo muy distintos, siendo el del tornillo con alicates el más fiable y el del zapato contra la pared el más popular y también el más propenso a acabar con la botella rota.
Verás los seis ordenados por seguridad, cuál elegir según lo que tengas a mano, qué hacer si el corcho se rompe y los métodos que conviene descartar.
Cómo abrir una botella de vino sin abridor: tornillo y alicates
El más fiable con diferencia, y el que replica exactamente lo que hace un sacacorchos.
Necesitas un tornillo largo —cuanto más largo mejor, idealmente de cinco centímetros o más— y unos alicates o un martillo con uña.
Uno. Atornilla el tornillo en el centro del corcho, dejando fuera un centímetro y medio.
Dos. Sujeta con los alicates la cabeza del tornillo.
Tres. Tira en vertical y con firmeza, sin balancear.
Es cómo abrir una botella de vino sin abridor de forma limpia y controlada, y funciona prácticamente siempre. Si tienes un destornillador y un tornillo a mano, deja de leer el resto.
Cómo abrir una botella de vino sin abridor con una llave
Requiere algo más de técnica y es la mejor opción sin tornillo.
Es la mejor forma de abrir vino sin sacacorchos si no tienes tornillo. Se introduce la llave o el destornillador en el corcho en ángulo de unos cuarenta y cinco grados, clavándolo bien. Después se gira lentamente como si se removiera, y el corcho va ascendiendo poco a poco.
La clave está en la paciencia: es un movimiento de rotación progresiva, no de palanca. Forzando hacia los lados, el corcho se desmenuza.
Cómo abrir una botella de vino sin abridor empujando el corcho
Poco elegante y siempre eficaz.
Con el mango de una cuchara de madera o cualquier objeto romo del diámetro adecuado, se empuja el corcho hacia el interior de la botella.
Dos advertencias. La primera es que hay que hacerlo despacio: si se empuja de golpe, el aire desplazado sale disparado y salpica, que es el origen de buena parte de las manchas que después hay que tratar según cómo quitar manchas de vino. La segunda es que el corcho flotará dentro y habrá que servir el vino con cuidado o filtrarlo.
Es cómo abrir una botella de vino sin abridor en una emergencia: no falla nunca y no rompe nada.
Abrir una botella de vino sin abridor con calor
Funciona por dilatación y conviene usarlo con cabeza.
Aplicando calor al cuello de la botella —con un mechero, moviéndolo constantemente— el aire del interior se dilata y empuja el corcho hacia fuera.
Dos condiciones. El vidrio debe estar a temperatura ambiente, nunca frío de nevera, porque el choque térmico puede romperlo. Y hay que mover la llama sin concentrarla en un punto.
Es lento pero seguro si se respetan esas dos reglas.
El zapato contra la pared
Es la forma más famosa de abrir una botella de vino sin abridor de todos los trucos descorchar y el que más botellas ha roto.
Se introduce la botella en un zapato de suela plana, se apoya el zapato contra una pared firme y se golpea con impulsos secos y controlados. La presión hidráulica del líquido empuja el corcho hacia fuera un poco en cada golpe.
Funciona, pero con precauciones que rara vez se mencionan: la pared debe ser maciza, nunca de pladur; los golpes tienen que ser firmes pero no violentos; y hay que parar en cuanto el corcho asome, porque seguir puede hacer que salga disparado.
Es entretenido y arriesgado. Con un tornillo a mano, no tiene sentido.
La bomba de bicicleta
Ingenioso y de los métodos para abrir una botella de vino sin abridor más eficaces y sorprendentemente eficaz.
Se introduce la aguja de inflar balones a través del corcho hasta atravesarlo, y se bombea aire despacio. La presión interior empuja el corcho hacia fuera de forma progresiva.
Es de los trucos descorchar más ingeniosos y requiere tener el accesorio adecuado y bombear con suavidad: presurizar en exceso una botella de vidrio no es buena idea.
Qué no hacer
Cuatro formas de abrir una botella de vino sin abridor que conviene descartar que circulan y que conviene descartar.
Golpear el fondo con la mano. Es el mismo principio que el zapato pero sin amortiguación. El riesgo de rotura es alto y el resultado, pobre.
Cortar el cuello de la botella. Circula en vídeos con cuchillo caliente o con sable. Sin técnica y sin la botella adecuada, es una forma razonablemente eficaz de acabar en urgencias.
Usar un cuchillo como palanca. La hoja puede partirse y el corte es la lesión más frecuente de todo este asunto.
Perforar la cápsula con un objeto punzante y tirar. Sin rosca no hay agarre: solo se consigue destrozar el corcho.
Si el corcho se rompe
Al abrir una botella de vino sin abridor pasa con frecuencia, sobre todo en vinos con años.
Si queda parte dentro y no hay forma de sacarla, la opción práctica es empujarla hacia el interior y servir el vino a través de un colador fino o decantándolo. El corcho flotando no estropea el vino, solo molesta.
Y una advertencia: los restos pequeños de corcho en la copa son incómodos pero inofensivos. Nada que ver con un vino defectuoso, que es otra cosa y tiene su origen mucho antes, en el proceso que se describe en cómo se hace el vino.
Qué buscar si tienes tiempo
Antes de recurrir a cualquiera de estos métodos, merece la pena mirar dos sitios. El primero, un cajón de herramientas: un tornillo largo y unos alicates resuelven el problema en treinta segundos y sin riesgo. El segundo, la cocina de un vecino, porque un sacacorchos es un objeto tan común que la probabilidad de encontrarlo cerca es alta. Cómo abrir una botella de vino sin abridor es un problema entretenido, pero casi siempre hay una solución más aburrida y mejor a pocos metros.
Preguntas frecuentes sobre cómo abrir una botella de vino sin abridor
¿Cómo abrir una botella de vino sin abridor de la mejor forma?
Con el tornillo largo y unos alicates. Es el más controlado y el que replica el funcionamiento de un sacacorchos real.
¿Funciona el truco del zapato?
Sí, pero es cómo abrir una botella de vino sin abridor con más riesgo de rotura. Exige pared maciza, golpes controlados y parar en cuanto el corcho asome.
¿Se estropea el vino si empujo el corcho hacia dentro?
No. Solo hay que servirlo con cuidado o filtrarlo, porque el corcho flotará dentro de la botella.
¿Cuáles son los trucos descorchar más seguros?
El tornillo con alicates y empujar el corcho hacia dentro. Los dos funcionan siempre y no rompen nada.
¿Puedo usar calor con una botella fría?
No. El choque térmico puede romper el vidrio. Hay que esperar a que esté a temperatura ambiente.
¿Y con vinos espumosos?
Ninguno de estos métodos para abrir una botella de vino sin abridor sirve. El tapón de espumoso sale con la mano girando la botella, no el tapón, y sujetándolo siempre.
¿Qué hago si el corcho se desmenuza?
Empujarlo hacia dentro y filtrar el vino al servir. Es la solución más rápida y no afecta al sabor.
¿Cuántas copas salen de la botella que abra?
Seis en servicio estándar, aunque depende de la medida, según se detalla en cuántas copas de vino salen de una botella.
Si te quedas con una idea: cómo abrir una botella de vino sin abridor tiene una respuesta buena y varias entretenidas. Busca un tornillo antes de buscar un zapato.
