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Hay un mineral más duro que el diamante, pero no natural

Durante casi doscientos años la respuesta fue un no rotundo. El diamante encabezaba la escala de dureza desde que Friedrich Mohs la publicó en 1812, y esa posición se convirtió en una de esas certezas escolares que nadie discute. Después llegaron los simuladores atómicos y la síntesis de materiales, y la certeza empezó a resquebrajarse.

Un mineral más duro que el diamante no existe en la naturaleza: el diamante ocupa el grado 10 de la escala de Mohs y ningún mineral natural conocido lo supera, aunque en laboratorio se han obtenido materiales como el nitruro de boro wurtzítico o las nanovarillas de diamante agregado que sí lo superan en ensayos y simulaciones.

A continuación, qué mide realmente esa escala, por qué el diamante lleva dos siglos en lo alto y quiénes son los candidatos a destronarlo.

Qué mide la escala de Mohs y qué no

Conviene aclarar esto primero, porque la escala se malinterpreta constantemente.

La dureza Mohs diamante no mide resistencia a los golpes ni capacidad de aguantar peso. Mide una sola cosa: qué material raya a cuál. Si A raya a B, A es más duro. Nada más.

Es además una escala ordinal, no proporcional. El diamante es 10 y el corindón 9, pero la diferencia real de dureza entre ambos es enorme, mucho mayor que entre el 8 y el 9. Los saltos no son regulares.

Y hay un matiz que sorprende a mucha gente: dureza no es tenacidad. El diamante es el material natural más difícil de rayar, pero es frágil. Tiene planos de exfoliación por los que se parte limpiamente con un golpe seco bien dirigido, que es justamente la técnica que usan los talladores.

Por qué no hay un mineral más duro que el diamante

La explicación está en su estructura, y es sorprendentemente simple.

Es carbono puro con cada átomo unido a otros cuatro en una red tridimensional de enlaces covalentes idénticos, todos igual de fuertes y todos igual de cortos. No hay puntos débiles direccionales ni capas que puedan deslizarse.

Esa arquitectura es la razón de que no se conozca ningún mineral más duro que el diamante. El contraste perfecto es el grafito: también es carbono puro, pero organizado en láminas que resbalan unas sobre otras. De ahí que uno corte acero y el otro sirva para escribir. Mismo elemento, distinta arquitectura.

Los candidatos a mineral más duro que el diamante

Aquí empieza la parte interesante, y también la que exige precisión, porque circula mucha divulgación exagerada.

Nitruro de boro wurtzítico. Se forma de manera natural durante erupciones volcánicas en cantidades ínfimas y se sintetiza en laboratorio. Simulaciones publicadas le atribuyen una resistencia a la indentación superior a la del diamante bajo determinadas cargas. El problema: obtenerlo puro y en cantidad suficiente para medirlo con fiabilidad sigue siendo un reto.

Lonsdaleíta. Diamante hexagonal formado por el impacto de meteoritos. Los cálculos teóricos le atribuyen una dureza notablemente superior, pero las muestras reales encontradas hasta ahora contienen impurezas y han resultado más blandas de lo que predice la teoría.

Nanovarillas de diamante agregado. Material sintético obtenido comprimiendo fulerenos a presiones y temperaturas extremas. Es más denso que el diamante y en ensayos ha demostrado ser menos compresible.

Q-carbono. Una fase amorfa del carbono obtenida mediante pulsos láser sobre carbono, con propiedades que superan al diamante en algunos parámetros medidos.

Ninguno de los cuatro es un mineral en sentido estricto, y ahí está la clave de toda esta discusión.

Conviene además desconfiar de los titulares. Buena parte de lo que se publica sobre un mineral más duro que el diamante procede de simulaciones por ordenador, no de mediciones sobre muestras reales. Entre predecir un valor y medirlo en el laboratorio hay a veces una década de distancia.

Por qué no existe todavía un mineral más duro que el diamante

La palabra mineral tiene una definición precisa en geología: sólido natural, inorgánico, con composición química definida y estructura cristalina ordenada.

Un material fabricado en laboratorio no es un mineral, por muy duro que sea. Así que, con rigor:

  • Ningún mineral natural supera al diamante en la escala de Mohs. Sigue solo en el grado 10.
  • Sí existen materiales artificiales que lo superan en ensayos concretos de indentación o compresibilidad.
  • La lonsdaleíta es la excepción teórica, porque sí es natural, pero las muestras disponibles no han confirmado las predicciones.

Por eso, cuando alguien pregunta si hay un mineral más duro que el diamante, la respuesta rigurosa es que en la naturaleza no lo hay, y la respuesta divulgativa es que en el laboratorio sí.

Qué implica todo esto para una joya

Que exista o no un mineral más duro que el diamante importa muy poco aquí, y conviene decirlo claramente.

Ninguno de estos materiales tiene aplicación joyera ni la tendrá a corto plazo: se producen en cantidades microscópicas y su interés está en herramientas de corte y en investigación de materiales.

Lo que sí importa a efectos prácticos es lo contrario: que el diamante sea el material más duro que se encuentra en un joyero no lo hace indestructible. Un anillo puede saltar de un golpe contra una esquina, y por eso los talladores trabajan siempre buscando los planos de exfoliación. Esa dureza extrema es, en cambio, muy útil para identificarlo, aunque no sea una prueba concluyente por sí sola, como se explica en la guía sobre cómo saber si un diamante es verdadero.

Preguntas frecuentes sobre el mineral más duro que el diamante

¿Qué material más duro que el diamante existe hoy?

En laboratorio, el nitruro de boro wurtzítico y las nanovarillas de diamante agregado superan al diamante en determinados ensayos. Ninguno es un mineral natural.

¿Cuál es la dureza Mohs del diamante?

Grado 10, el máximo de la escala. El siguiente es el corindón, con 9, y la distancia real entre ambos es muy grande.

¿El diamante se puede romper?

Sí, y que no exista un mineral más duro que el diamante no lo impide. Es durísimo pero frágil, y un golpe seco en la dirección correcta lo parte limpiamente por sus planos de exfoliación.

¿Qué es la lonsdaleíta?

Una forma hexagonal del carbono que se origina en impactos de meteorito. Es el único candidato natural a superar al diamante, aunque no está confirmado.

¿Puede un diamante rayar a otro diamante?

Sí, y al no haber ningún mineral más duro que el diamante es lo único que puede hacerlo. y es la única cosa que puede hacerlo con facilidad. De ahí que las joyas con diamantes no deban guardarse juntas y sueltas.

¿Sirve la dureza para saber si una piedra es auténtica?

Solo parcialmente. La moissanita y el zafiro también rayan el vidrio, así que esa prueba no distingue entre ellos.

¿El grafito y el diamante son el mismo elemento?

Sí, ambos son carbono puro. Lo que cambia es cómo se organizan los átomos, y eso lo cambia todo.

¿Se puede fabricar diamante en laboratorio?

Sí, desde los años cincuenta. Es químicamente idéntico al natural y hoy representa una parte creciente del mercado joyero.

Un último apunte que ordena el asunto: la dureza no es lo que hace valioso a un diamante. Lo que dispara su precio es la rareza del color y del tamaño, como demuestran las piedras que aparecen en cuál es el diamante más caro del mundo, o incluso la talla elegida, que se explica en la diferencia entre brillante y diamante.